Proyectos fotovoltaicos: A fines de 2021 habrá más de 5.700 MW instalados

Esta tecnología sigue creciendo a paso firme en el Sistema Eléctrico Nacional, encabezando el listado de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), que elabora la Comisión Nacional de Energía (CNE), lo cual es destacado por los especialistas, quienes también apuntan a los desafíos que vienen.

La tecnología solar fotovoltaica es el lucero de la mañana en el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en el país. Ya totaliza 2.720 MW de capacidad instalada en proyectos en operaciones dentro del Sistema Eléctrico Nacional, a lo que se suman otros 226 MW de iniciativas que están en periodo de pruebas y otros 2.823 MW en construcción, por lo que a fines de 2021 los datos del Reporte ERNC de abril de la Comisión Nacional de Energía (CNE) estiman que estarán operando 5.769 MW.

Y las perspectivas son más promisorias si se considera los proyectos solares fotovoltaicos (FV) que tienen Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada: 18.516 MW, mientras que en calificación ambiental se encuentran otros 9.532 MW, de acuerdo con la CNE.

Según los datos del Coordinador Eléctrico Nacional, actualmente existen 202 centrales generadoras con esta tecnología, superando en número a las plantas termoeléctricas (185); hidráulicas (163), y eólicas (36).

Actores

Para los especialistas del sector, el desarrollo de proyectos solares es el que tiene mayor potencial. Max Correa, del área de Innovación Energética de Corfo, señala a ELECTRICIDAD que el avance de estas tecnologías muestra números de crecimiento en generación distribuida, Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD) y en proyectos de generación superiores a 9 MW.

“En generación distribuida, a marzo de este año existían 6.009 instalaciones con una capacidad total instalada de 49,3 MW, de los cuales el 99,8% corresponde a instalaciones solares fotovoltaicas (FV), mientras que, en el caso de los PMG, PMGD y proyectos de mayor escala, actualmente el 11% de la capacidad instalada del Sistema Eléctrico Nacional corresponde a plantas solares FV (2,6 GW), y el 43% de los proyectos actualmente en construcción son solares FV (2,5 GW), con lo cual se duplicará la capacidad instalada solar FV en 2021”, sostiene.

El especialista explica que este crecimiento responde a varios factores, como “la reducción en los costos de inversión, las economías de escala en la implementación de proyectos de mayor tamaño, la creación de bloques horarios de demanda dentro de las licitaciones de suministro, la mayor demanda de clientes libres por con contratos de suministro con instalaciones FV, la mayor oferta de proveedores con costos competitivos, el incremento en la eficiencia de conversión energética de esta tecnología y la rápida  implementación de proyectos a gran escala”.

Claudia Rahmann, directora del Centro de Investigación de Energía Solar (Serc Chile), por su parte, resalta que el éxito alcanzado por esta tecnología en Chile “no solo se debe al potencial excepcional existente en la zona norte del país, sino también a los esfuerzos realizados a nivel gubernamental en términos de la Política Energética 2050 y el Plan de Descarbonización, así como los esfuerzos en cuanto a investigación científica que han permitido reducir los costos de los paneles y alcanzar a un desarrollo tecnológico maduro”.

En esto coincide Constanza Muñoz, investigadora de Sistemas Fotovoltaicos de Fraunhofer Chile: “Las tecnologías solares son de las principales opciones para ayudar a Chile en este proceso de descarbonización, ya que son confiables y competitivas, puesto que en las últimas licitaciones han presentado precios nivelados de energía de US$ 24 por MWh para sistemas fotovoltaicos y de US$64 MWh para sistemas de CSP”.

Aplicaciones

Con la actual fase de desarrollo que registra la generación FV, los especialistas destacan la ampliación de aplicaciones en diferentes sectores productivos del país. Claudia Rahmann menciona al sector minero, donde “un grupo de investigadores de Serc ha trabajado en incorporar la energía solar fotovoltaica directamente en el proceso de electrorrefinación del cobre, por lo que es posible ahorrar varias etapas de conversión y transformación de la energía eléctrica, haciendo del sistema completo uno más eficiente y de menor costo”.

“Otra de las líneas que estamos investigando en Serc es en el marco del tratamiento solar de aguas. Concretamente, hemos desarrollado unidades de tratamiento solar de aguas a pequeña escala con el objetivo de eliminar contaminantes tóxicos derivados de las actividades productivas de la agroindustria. También hemos instalado plantas piloto de desalación para la obtención de agua destinada al consumo en pequeñas comunidades”, afirma la especialista.

Para Constanza Muñoz, la industria del transporte es otra área relevante, “donde la energía solar aporta energía limpia a precios competitivos en Chile, lo que la hace un componente interesante en el mercado energético del hidrógeno verde y la electromovilidad”.

Nataly Montezuma, asesora del Programa Energías Renovables y Eficiencia Energética de la GIZ en Chile, añade que la tecnología FV reduce los costos de estos sectores, “puesto que reemplaza o complementa fuentes de generación eléctrica y de calor. Como ejemplo, en los últimos años se ha visto un desarrollo de esta tecnología en el sector industrial, agrícola y vitivinícola”.

Desafíos

Max Correa señala que a futuro los retos para esta materia se relacionan con el almacenamiento energético. “La energía fotovoltaica sólo puede generar electricidad durante las horas de sol, por lo que almacenar la energía generada durante el día para las horas de la noche a costos competitivos es y será un desafío técnico importante. Lo mismo en relación a la gestión de la demanda; adaptar los perfiles de demanda de manera que coincidan con las horas de generación de energía fotovoltaica será un importante desafío técnico a implementar, por ejemplo, en relación a la carga de vehículos eléctricos”, afirma.

Según Claudia Rahmann, uno de los grandes desafíos a nivel nacional “es lograr definir las bases técnicas y regulatorias para que Chile se convierta en un exportador de energía solar para el resto de Sudamérica. Nuestros cálculos muestran que ocupando solo el 1% del territorio del Desierto de Atacama con centrales fotovoltaicas podríamos cubrir todo el consumo energético nacional, y ocupando un 5%, Chile podría abastecer el 30% del consumo de toda Sudamérica”.

“En términos técnicos, la variabilidad e incertidumbre de la energía solar lleva a que los temas de almacenamiento sean sin duda el gran desafío. No es posible que Chile cubra todo su consumo en base a energía solar o exporte al resto de Sudamérica sin apoyarse de equipos de almacenamiento, ya sea a través de baterías, hidrógeno o almacenamiento térmico”, complementa la directora de Serc Chile.

Por otro lado, Constanza Muñoz sostiene la necesidad de “incorporar a la brevedad los cambios en la reglamentación y leyes para los mercados de servicios complementarios en la red eléctrica nacional.

Finalmente, Nataly Montezuma indica la importancia de ampliar la capacidad de las líneas de transmisión e implementar sistemas de almacenamiento de energía. Lo anterior conlleva desafíos a nivel regulatorio, como por ejemplo para los servicios complementarios.

Fuente: Revistaei

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